YOOtheme
Salesianos en Haití PDF Imprimir E-mail
Aumenta el número de víctimas en centros salesianos de Haití
  • Se eleva a 500 el número de chicos desaparecidos bajo los escombros del Centro Don Bosco de Puerto Príncipe.
  • “En sus rostros he visto la dignidad en el sufrimiento”, escribe Sor Elizabeth Corsino, salesiana de República Dominicana, que ha podido entrar en Puerto Príncipe.

Nota: En el la web de la CNN hay colgados unos videos sobre la actividad de los salesianos en Haití antes del terremoto. Adjuntamos archivo con la carta escrita por la salesiana Elizabeth Corsino.

Madrid, 16 enero 2010.- Siguen llegando a cuenta gotas noticias desde Haití. La noticia más trágica es la muerte de los alumnos salesianos del centro Don Bosco de Puerto Príncipe. Después de una primera estimación, que hablada de más de 200 muchachos y jóvenes debajo de los escombros con algunos de los educadores, en los últimos momentos se calcula que son cerca de 500. La unidad de Crisis de la ONU ha confirmado una comunicación con la Policía de Haití que, no obstante, continúan en la búsqueda por si pudieran encontrar todavía algún sobreviviente.

A este trágico número hay que sumar la muerte de tres religiosos salesianos, Hubert Sanon, de 85 años, Atsime Wilfrid, de 28 años, y Vibrun Valsaint, de 26 años.  EL resto de los 66 religiosos salesianos del país están bien aunque algunos han resultado heridos. Seis centros de los salesianos, destinadas mayoritariamente a escuelas, centros de acogida de chicos y jóvenes, parroquias, etc., en la capital haitiana han sido destruidos o han sufrido graves daños.

Los salesianos han podido ya abrir una línea de comunicación con el centro de Misiones de New Rochelle (USA), que está coordinando las labores de asistencia, y con la Casa General en Roma. Desde New Rochelle están organizando la estructura logística para comenzar las intervenciones y la ayuda de los voluntarios. Los mismos están colaborando con la “Agencia  y Dirección de Emergencia Federal”. Federal Emergency Management Agency

El padre Víctor Pichardo, Superior Provincial de los salesianos de las Antillas, ha logrado llegar a Puerto Príncipe en un helicóptero militar, pasando allí una noche. Su visita ha permitido recoger datos concretos para las fases sucesivas de las intervenciones.

Las obras salesianas de Santo Domingo y Barahona, en República Dominicana,  jugarán un papel destacado  en la organización de la ayuda a las obras salesianas de Haití. Los salesianos de Rep. Dominicana han enviado ya diez camiones cargados con víveres y medicinas. A esto se suma el contenedor de arroz enviado desde Estados Unidos y la recogida de fondos que está realizando la Familia Salesiana a lo largo de todo el mundo. A través de los centros de animación misionera, como el de Madrid, y de numerosas ONGD que dependen de los Salesianos y Salesianas, se ha creado una cadena de solidaridad hacia la isla caribeña. Una cadena que quiere ser la muestra del compromiso de Salesianas y Salesianos por el trabajo con los chicos y jóvenes más desfavorecidos de Haití. Un compromiso que nació en 1935 con la llegada de los primeros Salesianos y Salesianas a este país.

Fco. Javier Valiente
Delegado de Comunicació
n

“En sus rostros he visto la dignidad en el sufrimiento”

Carta de Sor Elizabeth Corsino, salesiana de República Dominicana que ha visitado a las salesianas en Puerto Príncipe.

Barahona (República Dominicana). Sufrimiento, solidaridad y dignidad, es cuanto surge de la narración de Sor Elizabeth Corsino, Hija de María Auxiliadora (FMA) y directora de la comunidad de Barahona en República Dominicana que, junto a Sor Angela Michelon, ha ido a Puerto Príncipe en los días pasados. Llegadas a la capital haitiana, el escenario que se ha abierto ante su mirada era de veras dramático. Han llegado a la casa de las Hermanas y han visto que estaban preparando la comida para la gente y para las niñas que les han sido confiadas.

Las FMA que están en Puerto Príncipe no han tenido la posibilidad de tener noticias de los propios familiares. Las comunicaciones son imposibles. Las Hermanas están durmiendo a cielo raso, en camas de chiripa, ellas y las muchachas. Las FMA de Santo Domingo están organizando llevar colchones ligeros. Duermen en las sillas, intentando estar atentas también a quien quisiera entrar en sus casas, o en lo que queda de ellas.

Las FMA están acogiendo a las familias cercanas durante la noche, para que puedan dormir todas más seguras y ellas mismas así no se queden solas, aunque se duerme muy poco.

En la Comunidad de Petion Ville, la más afectada por el seísmo, han quedado cuatro de las siete FMA. Las otras, las más mayores se han trasladado a la casa Provincial que es más segura. Petion Ville también es sede del aspirantado, y todas las aspirantes han sido enviadas a la casa Provincial, aquí están todas juntas, en la parte frontal de la casa. La parte de la casa Provincial donde estaban hospedadas las internas se ha caído toda, y las 40 muchachas están con ellas, al raso. La noche es algo fría porque en este período las temperaturas en el Caribe son más bajas.

“Verdaderamente – explica S. Elizabeth – las Hermanas sienten muy fuerte la protección de María Auxiliadora, y con fe y serenidad, aunque asustadas por las sacudidas que todavía continúan, esperan”.

Las FMA, no obstante el shock, están intentando dar esperanza y se han hecho cargo de las muchachas que están con ellas. Su preocupación es el no poder comunicarse.

“Cuando llegamos ante la casa de Petion Ville – continúa S. Elizabeth – desde fuera ya se percibía en qué estado estaba. Encontramos a la directora S. Aline Nicolás, nosotras estábamos asustadas, pero ella sonriéndonos nos ha acogido con un fuerte abrazo y nos ha dicho: ‘estamos todas salvadas'. La casa quizás habrá que derrumbarla, pero las Hermanas y las aspirantes están bien. También las Hermanas de Kenscoff están bien. De la comunidad de Jacmel no se tienen noticias, entonces estamos pensando ir allí pasando por otro camino que está menos frecuentado ahora”.

“Una última cosa quisiera explicar – dice todavía S. Elizabeth – y concierne al pueblo de Haití tan afectado. Durante el viaje de regreso, he visto columnas de personas que buscan a sus seres queridos o que se trasladan para irse de la ciudad. En sus rostros he visto la dignidad en el sufrimiento. Sus rostros doloridos que he visto, son también rostros de esperanza. También nuestras Hermanas llevan en su corazón el dolor, pero logran mostrarse con esperanza y comparten lo que poco que les ha quedado”.

Se temen desórdenes, y se espera que los organismos internacionales que están llegando a la isla, puedan con su ayuda, sostener el pueblo. Un gran problema está también en la frontera con Santo Domingo, adonde en masa se están trasladando para poder pasar a la otra parte.

Última actualización el Domingo, 17 de Enero de 2010 19:44