| La cruz y el icono de la JMJ en San Blas |
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La casualidad –ese truco que usa nuestro dueño cuando no quiere firmar directamente su obra- ha querido que la presencia del ícono y de la cruz en el arciprestazgo de San Blas coincidiera con la celebración de los patronos de las parroquias de la Candelaria y de San Blas. El día 2 por la tarde, los de la Candelaria subieron a acoger a estos huéspedes con el vasito del ágape en la mano. Y en la iglesia de San Blas, a la cruz y al ícono les esperaba la imagen del titular, engalanada y preparada ya para la procesión de su fiesta. Era hermosa la estampa de las velas rojas a los pies de San Blas y blancas ante los símbolos de la amistad de Cristo con sus jóvenes discípulos.
Los alumnos de los módulos de López Vicuña merecieron particularmente nuestras felicidades porque la dirección había dejado a su total libertad y juicio el subir o no a San Blas. Casi todos inclinaron su libertad a favor del encuentro con el ícono y la cruz de la juventud. ¡Y hemos comprobado que no les coincidía ninguna asignatura antipática! Un grupo de módulo protagonizó una anécdota edificante: al inicio su decidieron fue no ir, pero, después de escuchar a los que habían ido, cambiaron de parecer y pidieron horario para el día 4.
Las comunidades parroquiales vivieron con entusiasmo la presencia de la cruz y del ícono en su zona pastoral. Parece que incluso algunos aprovecharon para hacer tres días de retiro: los hubo que casi no se apartaban del templo de San Blas. Otros llegaron desde parroquias de otras zonas, e incluso nos pidieron información de la próxima parroquia que acogería la cruz, con una clara intención de seguirla adonde vaya. El día 4 a las 8 de la tarde, con una multitudinaria celebración eucarística en la que participaron feligreses de todas las parroquias del Arziprestazgo y los respectivos sacerdotes, se despidió la Cruz de la JMJ y el icono de María entregándola a la nueva parroquia en acogerla. Last but not least, hemos cumplido con el horario previsto para entregar el ícono y la cruz al arciprestazgo de la Blanca. Ever Rukebesha. Vicario parroquia San Blas
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| Última actualización el Sábado, 06 de Febrero de 2010 14:56 |


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Hubo tres días a finales de noviembre de 2006 en los que me resultaba imposible ponerme en contacto con mi hermana en Rwanda: no leía mis e-mails y no contestaba al teléfono. Luego me dijo que estaba totalmente absorbida por las celebraciones con la cruz JMJ. En las fechas del 2 al 4 de febrero, le ha tocado a ella desesperarse conmigo. Me llegó mi turno de no atender nada más que la cruz de los jóvenes y el ícono de María Salus Populi Romani.
Los niños de primera comunión y los jóvenes de confirmación han sido los protagonistas del día 4. Los niños, adelantándose a su horario, llenaron el templo de cantos y fueron como siempre generosos en el diálogo con el sacerdote que les catequizaba. No necesitaron además que les explicaran las siglas JMJ. “Jesús, María y José”. ¿Cómo no? A los de confirmación se les entregó a cada uno el precioso regalo de una cruz de olivo de los talleres de Belén.