Demetrio de la Fuente, un laico guaneliano, en la dirección de nuestro Centro “Villa San José” de Palencia
Demetrio de la Fuente, hasta ahora psicopedagogo del Centro Villa San José para personas con discapacidad intelectual, ha sido nombrado por la Congregación de los Siervos de la Caridad, nuevo director de dicho centro a partir del 1 de marzo de 2010.
Desde la Congregación y la comunidad religiosa de Palencia, en particular, nuestro gracias de corazón por haber querido compartir con nosotros el reto de un futuro guaneliano para nuestra querida “Villa San José”.
En la asamblea con las familias de los usuarios del día 5 de marzo 2010 presenta así sus reflexiones sobre esta nueva tarea.
“No sé cuando voy a tener oportunidad de dar otro “discursito” así que aprovecharé la ocasión y voy a leeros algunas reflexiones e ideas que me he apuntado en un día de inspiración o, por lo menos, eso me pareció a mí.
Comenzaremos con “Juntos Construyendo Caminos”, no sé si lo conocéis, pero este ha sido del lema del año en “Villa San José”. Madre mía… parece que nos viene al pelo…Mi camino comienza, “oficialmente”, hace ocho años, un mes de septiembre se me presentaba una oportunidad de trabajo, además de psicopedagogo, con un “colectivo” (entre comillas), del que no tenía una gran formación, pero que caray, era trabajar… y lo acepté. El otro día, hablaba con Chema y recordábamos este comienzo, con muy poca experiencia, con la inseguridad del principio, con la incertidumbre, con los nervios,… con la frase de “si es que eras un chaval”. Vamos tampoco vengo a contaros lo que hemos hecho durante este tiempo que, evidentemente,… hecho está, sino lo que tenemos por delante. Nuevos caminos por construir, nuevos desafíos por afrontar, nuevas crisis por superar… nuevas oportunidades.
Andrés os ha avanzado ya algo de información sobre las motivaciones que han llevado a la Congregación a proponerme está decisión, pero si me gustaría trasladaros mis pensamientos desde los “tanteos” iniciales para la aceptación de la propuesta. La primera fase era de bueno, ya veremos como evolucionan las cosas, ya veremos, ya veremos, ya veremos,… pero cada vez tomaba más fuerza la idea y yo empezaba a pensar en ella como una realidad, cómo algo que se podía ejecutar. Y uno de esos días, después de horas (creo no exagerar) de charla con Andrés, de mareos varios a mi pareja y a mi familia y de más una y de dos y de tres vueltas con la almohada le comunico a la comunidad religiosa de Palencia que VENGA, vamos a ponernos en marcha y acepté.
A partir de aquí… no sabemos el desarrollo de esta aventura. Yo creo en ella y creo en que puedo ofrecer “cosas” al proyecto guaneliano y a este proyecto concreto que toma forma en “Villa San José”, en la Residencia “Padre Mario” y en la Vivienda, creo que puedo ayudar a construir, que puedo ayudar a quitar piedras del camino, a allanarlo, no sé si necesitamos una autopista o una carretera comarcal, un sendero o un pequeño paso en el monte, eso seremos nosotros quienes lo definiremos. Lo que si que queremos es tomar manos en nuestro camino, ir buscando alianzas que nos faciliten el paso; ya sabéis, eso de que “la unión hace la fuerza”… trasmitiendo nuestros valores y nuestro carisma, porque el Centro “Villa San José”, también, tiene mucho que ofrecer.
Lo que ahora os podéis estar preguntando es ¿cómo puedo ayudar a hacer camino? ¿qué puedo aportar en este proceso? Varias son mis ideas y si las presento no es, desde luego, como palabras finales, sino desde compartir una interpretación personal. Releía el PEL, ya sabéis el Proyecto Educativo Local, que tiene muchos puntos de mejora pero también unas sólidas bases conceptuales sobre el estilo guaneliano. Reflexiono sobre las actitudes interiores y habla de benevolencia, de compasión, de afecto y luego de las características de la relación, todo ello dirigido hacia las personas con discapacidad intelectual, pero me preguntaba si es posible llegar a este tipo de relación sino hay una práctica diaria, ¿puedo poner en marcha un estilo de relación (que podríamos llamar guaneliano) solo cuando entro por la puerta de la Residencia o de la Villa? Yo creo que es muy difícil. Construimos juntos el proyecto guaneliano. Construimos juntos el proyecto de “que cada persona con discapacidad intelectual y su familia puedan desarrollar su proyecto de calidad de vida, así como promover su inclusión como ciudadano de pleno derecho en una sociedad justa y solidaria” (por cierto, parte de la nueva definición de la misión de FEAPS). La estima y el respeto, el optimismo y la fe en todas las personas, la confianza y el diálogo, la sencillez y la alegría son elementos que cada uno, con su “toque” personal pone en juego y que contribuyen al desarrollo de nuestro proyecto pero también al del compromiso que tenemos en y con la sociedad.
Esto no es de los curas (cuantas veces he escuchado esta frase), ni es de las familias, ni de los trabajadores, ni de los usuarios es, desde diferentes niveles de responsabilidad (eso sí), de todos y con estas actitudes podemos conseguirlo.
No podemos olvidarnos del destinatario final de este proyecto y, desde luego los guanelianos, no lo permitirían. Es el centro de nuestra realidad, todo lo que pensamos y hacemos tiene (entre otras valoraciones) esa pregunta final”¿es bueno para los chicos y sus familias?”, “¿puede serlo?”, “¿cómo podemos mejorarlo…?”, “¿cómo pueden contribuir a la mejora?” y así seguiremos.
Claro que van cambiar “cosas”, pero claro que esos cambios son oportunidades de mejora, y claro que se puede desarrollar con procesos de participación para que todos nos impliquemos, para que este sea de todos. Para que sepamos eliminar los errores y los fallos, para que estemos en desarrollo, en mejora, en camino.
Me extiendo y no termino; dos últimas notas. Gracias. Tengo la sensación que siempre buscamos una razón para dar las gracias, por “esto y por esto otro”. En el agradecimiento hay un sentido de reconocimiento a la ayuda, a la cooperación, a la entrega desinteresada, al apoyo, a la confianza, seguramente en mi agradecimiento haya alguno de estos elementos y a otros que no he recogido:
a la Congregación representada por la Comunidad de Palencia. a los chicos y chicas de Villa San José a, vosotras, las familias a mis compañeros y compañeras de trabajo, gracias a todos ellos a los voluntarios
A los que me han ayudado a sentir el carisma guaneliano, a vivirlo, y llevarlo a la práctica diaria.
Quiero finalizar con una oración de Don Guanella, que está en un cofre en mi despacho de la Villa y que seguramente muchos habréis escuchado, permitidme compartirla:
“Cualquiera que sea el camino que nos abre y la empresa que nos pone delante el Señor, debemos lanzarnos a ojos cerrados, con buena voluntad, sin ahorrarnos fatigas con tal que se pueda hacer un poco de bien… Abandonémonos enteramente a la Divina Providencia y luego adelante sin temor”.
Pues eso adelante, juntos, en nuestro camino”. |