| Tercera ficha |
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PASTORAL JUVENIL Y VOCACIONALConcretamente, sin sacerdotes la Iglesia no podría vivir aquella obediencia fundamental que se sitúa en el centro mismo de su existencia y de su misión en la historia, esto es, la obediencia al mandato de Jesús «Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes» (Mt 28, 19) y «Haced esto en conmemoración mía» Lc 22, 19; cf. 1 Cor 11, 24), o sea, el mandato de anunciar el Evangelio y de renovar cada día el sacrificio de su cuerpo entregado y de su sangre derramada por la vida del mundo. (PdV, nn. 1). El mundo cambia, y con él la cultura y la forma de pensar de las personas; pero el ser, la esencia de lo específicamente humano permanece... Por eso hay que dialogar, coexistir, convivir con ese nuevo ser en una sociedad multidimensional que tiene diferentes modelos de vida, de comportamiento, de concepciones científicas, de sistemas económicos, de modelos sociales, familiares y de fe. Ciertamente, los jóvenes de hoy gozan de grandes conquistas, de satisfacciones de necesidades primarias, económicas, culturales sociales, deportivas etc. Pero se percibe que sufren de desorientación, unida a la desocupación, falta de propuestas, de ideales y la pérdida de vista de los valores más profundos, siendo que sus vidas necesitan ser promovidas y exigen motivaciones por las cuales valga la pena vivir. Se puede decir aún, tal vez no con la misma intensidad de algunos años atrás, que el continente Latinoamericano conserva y custodia los valores cristianos que han sido trasmitidos de generación en generación como herencia de sus antepasados y que se mantienen en gran parte, como base de la familia y de la sociedad. Desde el punto de vista de la pobreza y del desempleo se puede percibir igualmente una gran limitación por parte de los jóvenes que viven en el continente ya que las oportunidades son pocas y se opta por salir del campo hacia la ciudad e incluso del país para ir en busca de mejores oportunidades e insertarse en otra cultura diferente en donde debe aprender nuevas normas de vida y en muchos casos la discriminación por el hecho de pertenecer a otra nación, raza, cultura o religión. Es esta en definitiva la realidad que viven específicamente los jóvenes Colombianos, Mexicanos, Guatemantecos, e incluso Españoles. No hay duda, existen jóvenes hoy que arriesgan todo por Cristo. Porque Él, para ellos, es todo. Porque la fe no es algo hueco, vacío. Es toda una vida. Podemos contar hoy menos mal con jóvenes que gritan con su vida que Cristo vive y que vale la pena seguirlo... Ordinariamente la Pastoral Juvenil encuentra su desembocadura y su desarrollo en la animación y en la Pastoral Vocacional propiamente dicha: Oratorios, Movimientos de inspiración guaneliana, escuelas y universidades, nuestras parroquias y casas. (R.F. SdC n.147). El objetivo general que nos proponemos en esta reflexión, nos lleva a fundamentar nuestro trabajo vocacional en la Ratio Formationis de los Siervos de la Caridad, cuyo objetivo es: “Favorecer la búsqueda vocacional, un adecuado discernimiento y la específica opción vocacional”, (R.F. SdC n.151) promoviendo las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales, para ayudar a los jóvenes a descubrir su vocación y misión en la Iglesia. Para llegar a esta elección, nuestra acción se orienta a esbozar la identidad vocacional de las personas a las cuales está dirigida y a descubrir las problemáticas que pueden impedir adecuadas opciones vocacionales, en referencia a la dimensión humana, espiritual y carismática. (R.F. SdC n.152-155). Invitamos a cada cohermano, a cada comunidad a involucrarse fuertemente y tomar conciencia de la importancia de esta labor, mediante: Darnos a conocer a través de diversos medios: Después de un acompañamiento realizado durante un tiempo adecuado y establecido (preferentemente un año), se invita al joven a un preseminario para una elección de vida, en donde conoce y reconoce los signos de vocación presente en su vida y a través de ello ya tiene un medio para optar a un estado de vida que puede ser en cualquiera de las tres vocaciones específicas (laical, religiosa o sacerdotal). No perdamos de vista lo establecido por el Equipo 3 en la Asamblea Provincial 2008, México D.F, en el ámbito de la pastoral juvenil y vocacional.
FORMACIÓN INICIALEn el encuentro de São Paolo – Brasil- del 16 al 21 de febrero de 2009, se insistió sobre la importancia de la pastoral Juvenil – vocacional y los primeros años de formación y la riqueza que nos ofrece la ratio formationis. No es verdad que la Ratio sólo sea un documento necesario para quien todavía está en la primera formación, además, si se lee con referencia a la misma persona, se puede intuir claramente lo que durante nuestra formación no hemos integrado, y lo que podría servirnos para alcanzar aquella progresiva santidad de vida que tiene que desarrollarse hasta la meta, cuando vendrá el momento de ofrecer por entero nuestra existencia a Dios, Padre de misericordia. El Superior general en el Decreto de promulgación pone en evidencia que la vida consagrada Guaneliana encuentra en la Ratio Formationis una guía segura y práctica "y que en la misma se encuentra nuestro específico carisma y por lo tanto se convierte en instrumento de identidad y de unidad para toda la Congregación". Ella es entonces para cada uno, que nos encontramos inmersos en muchas actividades y en muchos problemas, “guía segura y práctica”, e “instrumento de identidad y unidad”. Etapas del Discernimiento. La primera experiencia en comunidad, que normalmente se extiende por un año completo, tiene como objetivo específico el Discernimiento; llamado también “año de acogida”, porque abrimos la puerta de nuestra familia religiosa al candidato, no con el apuro de entregarle contenidos formativos y exigirle comportamientos propios de otras etapas formativas, sino con una actitud de comprensión y de acompañamiento a fin de ayudarlo a conocerse e intuir la justa dirección a dar a la propia vida, promoviendo la maduración humana, el crecimiento cristiano, la nivelación de sus estudios, la capacidad de relación con los otros, el discernimiento vocacional, analizando especialmente la aptitud y la recta intención de quien llega a nuestra Casa. Como objetivo general nos proponemos, favorecer un adecuado discernimiento y profundizar la específica opción vocacional, como paso de la búsqueda a la afirmación de la propia vocación. (Ratio, n. 151) La etapa del Aspirantado caracteriza al candidato como una persona que, a la escucha del Espíritu, descubre a Don Guanella como figura viva y atrayente y desea imitarlo, aspirando a la Vida religiosa guanelliana. El Postulantado es según la Ratio un período formativo en el cual al candidato se le ayuda a vivir el progresivo desapego del ambiente de procedencia, a disponerse a purificar sus motivaciones y se lo introduce gradualmente en nuestro estilo de orar y vivir en la comunidad, en nuestro modo de considerar a Dios y a los pobres. El objetivo de fondo del Postulantado es el de madurar en el candidato la elección libre de abrazar el estado de vida consagrada. |
| Última actualización el Sábado, 25 de Abril de 2009 16:43 |




