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Si queréis que la Congregación se extinga, hacedla rica.

Don Guanella
Cuarta ficha Imprimir E-mail
EL RELIGIOSO Y LA ADMINISTRACION DE LOS BIENES

1. Introducción

Nuestra administración se basa en la confianza de las personas encargadas de los actos administrativos sean a religiosos o laicos; de eso deriva la necesidad de:
- ser plenamente conscientes del carácter sagrado del objetivo, por el que se administran los bienes;
- tratar con honestidad y precisión los bienes económicos, que no son nunca personales, sino que pertenecen a los pobres;
- colaborar responsablemente en la búsqueda de los bienes materiales necesarios para la vida y la actividad del instituto;
- administrar con sabiduría y competencia, evitando tanto inoportunas estrecheces, como excesos o derroches en el empleo de las cosas.

2. Capacidad jurídica

Según el Can. 634 del CIC, la Congregación de los Siervos de la Caridad, las Provincias, las Delegaciones y las Casas, en cuanto personas jurídicas según el derecho propio, tienen la capacidad de adquirir, de poseer, de administrar y enajenar bienes temporales, cfr. también Cons. 145.

El estilo de vida y el pensamiento del Don Guanella nos invitan a considerar los bienes temporales como medios de la Divina Providencia para cumplir nuestra misión en beneficio de los pobres.

Los usamos, por tanto, con espíritu de pobreza, según justicia y caridad, teniendo presente el principio de la comunión de bienes, para socorrer las casas más pobres y evitando la excesiva preocupación, la afanosa búsqueda de ganancias y la acumulación con el único objetivo de ganancias y capitalización lucrativa (Cons. n. 144; CIC 634, par.2.)

3. Obtención de recursos

El principio fundamental es que cada casa sea plenamente autónoma en campo económico.

Para conseguir tal objetivo las comunidades se comprometen a obtener recursos económicos para el sustento propio y de la misión. Además del trabajo pastoral y de las actividades, cada Casa ha de sentirse implicada en la obtención de recursos, sea disfrutando recursos clásicos (Pìa Obra, donaciones, testamentos, legados, adopciones a distancia…), sea implicando a las Instituciones y las entidades privadas (convenios, acreditación, participación a los gastos…).

El XVIII Capítulo General del 2006, a propósito de la obtención de recursos, en la Propuesta 54 afirma: "El Capítulo:
a. ve oportuno la constitución en las Casas y en las Provincias, Vice Provincia y Delegaciones de grupos de trabajo, compuestos por religiosos y laicos, que tengan como finalidad la obtención de recursos tanto en el propio ámbito como en el extranjero, incluso mediante el trabajo de los cohermanos, los hermanamientos, las adopciones a distancia, las Pías Obras y actividades similares;
b. considera lícito que, cuando se presente la oportunidad, y después de haber consultado a la comunidad local, se puedan destinar algunos bienes inmuebles que ya no se utilicen para los fines institucionales de actividades caritativas, como fuente de recursos económicos, mediante la gestión comercial de las estructuras, confiadas a terceros. La gestión se he de llevar bajo la dependencia directa de los Superiores mayores, y la iniciativa tenga una clara finalidad caritativa hacia los pobres;
c. es favorable, cuando no estuvieran en contraste con la cultura y las leyes del lugar, que se puedan crear y administrar, incluso indirectamente, actividades comerciales, pero exclusivamente bajo la responsabilidad, la organización y la decisión de los Superiores mayores, incluso en lo que atañe al empleo de los recursos sacados."

4. Testimonio comunitario de caridad y pobreza y el compartir los bienes.

Cada Casa, habida cuenta de sus posibilidades económicas, se afane por dar un testimonio colectivo de caridad y pobreza y, en la medida de las mismas disponibilidades, destine algo de los mismos bienes a las necesidades de la Iglesia y para contribuir a socorrer a los pobres (CIC 640).

5. Testimonio personal.

Cada cohermano es el primer responsable del testimonio de la pobreza. Este sentido de responsabilidad se manifiesta en el testimonio individual de vida pobre que: - cada cohermano pone en práctica en el trabajo cotidiano, asiduo y sacrificado; - le lleva a asumir algunos servicios de la Comunidad (redactar el diario, las reuniones de comunidad, los encuentros de casa, cuidar la casa…); - le estimula a evitar con decisión cuanto sabe que es excesivo en algunas manifestaciones: viajes, vestuario, exigencias de servicios y comodidades, derroche de tiempo, poca disponibilidad a un compromiso de trabajo según las propias capacidades.

6. Tiempo de descanso.

Cada cohermano tenga un adecuado período de tiempo de descanso dentro de los límites permitidos a los que viven de su trabajo.

Al programar, de acuerdo con el Superior, el tiempo de descanso, de los Ejercicios espirituales, de cuidados médicos y de la formación permanente, se tengan presentes las necesidades de las actividades propias de la Comunidad.

A nadie, por coherencia con la elección religiosa, le es permitido administrar el tiempo libre sin el permiso de el Superior competente (fin de semana, día libre, vacaciones durante el año social, período veraniego,...).

Para viajar y desplazarse al extranjero siempre es necesario tener el permiso explícito del Superior provincial.

7. Tareas y papel de la comunidad

La comunidad:
- ha de interesarse en identificar y examinar los problemas de particular importancia, relativos a la administración de los bienes;
- esté informada de la situación económica;
- se la tenga al corriente de los principales problemas administrativos, bancarios, fiscales, de seguros;
- se comprometa a una verificación periódica de la gestión económica y de cómo se vive la pobreza.

La moción n. 51 del XVIII Capítulo general (2006) pide a los Superiores provinciales y de Delegación que programen la política económica de trienio y se preocupen de que sea conocida y aplicada en todas las Comunidades.

La propuesta 56 del XVIII Capítulo general (2006) invita a las Provincias y Delegaciones a exigir que los Superiores locales presenten a todos los cohermanos de las Comunidades los balances económicos presupuestos y balances de entradas y salidas de la Comunidad religiosa y, en la medida de lo posible, también de las actividades, antes de su aprobación por parte del Consejo de Casa, estableciendo también los tiempos para la elaboración, presentación y aprobación de las mismas.

8. Programación

Las Provincias y las Casas tienen que realizar cada año la propia programación económica, la cual ha de ser discutida y aprobada por los relativos Consejos. En ella se prevean eventuales trabajos y gastos de administración extraordinaria que tienen que ser sometidos a la decisión y a la autorización de los Superiores competentes a norma de nuestro Reglamento.

La programación económica, a nivel provincial, ha de indicar no sólo las intervenciones a realizar en la diversas Casas, sino que establezca también una gradualidad entre las mismas. Se ha de mandar copia de esta programación provincial al Consejo general. Salvo casos de necesidad o de reconocida urgencia, los programas de trabajos y gastos extraordinarios de las varias casas de la Provincia serán autorizados por el Consejo provincial e/o general, sólo en la medida en que formen parte de la programación provincial.

 

Consagrados on line

N.B. El artículo es más amplio. Si alguna comunidad o algún cohermano desean profundizar más este aspecto, pida el artículo completo a la Provincia.  de Mayte Martínez

APLICACIONES AD INTRA 

Internet prodiga válidas aplicaciones para la vida consagrada, ya que es una ocasión especial para comunicar el propio Instituto, tanto entre el gobierno "central" y las muchas unidades "periféricas" como entre las comunidades mismas. Pero para afrontar mejor el futuro, hay que atender algunos aspectos organizativos de entre los que destaca la comunicación interna.

En los institutos religiosos ya están funcionando algunas aplicaciones básicas de Internet: el correo electrónico, las newsletters, las circulares. Pero aún se pueden activar algunas otras como, por ejemplo, la formación on line o vivir juntos algunos acontecimientos de la congregación.

  • Nuevo rumbo de la comunicación interna

Los institutos de vida consagrada participan, quieran o no, en el reto actual global que afecta al resto de las organizaciones. Se cotizan cada vez más las variables que contribuyen a elevar la competitividad de una organización: la pertenencia, el espíritu de grupo, la colaboración, el compartir, la motivación, la moralidad, el clima, la formación, la participación y la comunicación interna.

La comunicación interna ya no se entiende ni se basa en la vieja concepción de la transmisión de información de arriba hacia abajo, ni se trata de un aglutinante de tipo organizativo. Es algo más: es la posibilidad de comunicar entre quien es parte de una organización. La llamada, por tanto, es a analizar la conexión entre comunicación interna y vida consagrada.

En este sentido, hay un primer dato estimulante: "la comunicación interna de los Institutos ha conocido un gran desarrollo. Han aumentado los encuentros regulares de sus miembros a nivel central, regional y provincial; los superiores normalmente envían cartas y sugerencias, visitan con mayor frecuencia las comunidades y se ha difundido el uso de las publicaciones y noticiarios internos" Todas estas actividades revelan una mayor sensibilidad de los religiosos y religiosas hacia la comunicación interna.

A pesar de los logros y avances, el camino que queda por recorrer es largo. Se trata de observar cómo gracias a Internet la capacidad de relación puede hacerse interactiva a distancia, es decir, cómo, a través de la Web, se puede comunicar e ir más allá de la comunidad de pertenencia, hasta alcanzar a la entera congregación. Desde este punto de vista, Internet puede considerarse como el medio de comunicación más adecuado para "instalar" esta última versión de comunicación interna en la vida consagrada.

  • Demostrar el teorema de "comunicar para crecer juntos"

Demostrar el teorema de "comunicar para crecer juntos" es bastante sencillo. La definición de tal teorema podría ser expresada como: la fuerza de una organización es directamente proporcional a su unidad. En una organización, cuanto más unidos, más fuertes. En el lenguaje común se traduciría por "la unión hace la fuerza". En las organizaciones eclesiales y de vida consagrada habría que resituarlo, no tanto en relación a la unión, cuanto a la comunión, de modo que se pueda reformular el dicho: "la comunión hace la fuerza".

Pero ¿cómo crear y difundir la comunión en las organizaciones eclesiales y, más específicamente, en los Institutos de vida consagrada? A través de la comunicación. Hay que especificar que la comunión, para realizarse, necesita medios. No sólo los naturales, sino también los tecnológicos.

Hay que clarificar que se puede hablar de comunión realizable a través de los medios de comunicación refiriéndose, principalmente, a Internet y a los nuevos medios, en virtud de su congénita interactividad. Internet permite articular una nueva política de comunicación congregacional no pasiva, sino dinámica; no tradicionalmente vertical sino novedosamente reticular (en red) y entramar sistemas de comunicación y participación internas con implicación global.

Internet permite establecer una conexión intercomunitaria centralizada en un sitio oficial. Se trataría del punto de llegada de cada navegante y de cada comunicación, un lugar común en el que los miembros de la congregación podrían encontrarse, comunicarse entre sí, confrontarse, conocerse. Es precisamente el conocimiento del otro uno de los criterios sobre los que programar una comunicación interna renovada, basada en la necesidad de estar más unidos y ser más fuertes y hacer de la congregación una verdadera familia. Internet es una oportunidad a través de la cual hacer más cercano el instituto y disminuir las distancias geográficas. "Para convertirse en hermanos y hermanas es necesario conocerse. Para conocerse parece harto importante comunicar del modo más amplio y profundo" .

  • Formación on line

La tecnología de la Red se armoniza con la necesidad de formación de los religiosos. Si hasta hace poco tiempo era impensable la utilización de los medios de comunicación social para formar a los religiosos y religiosas en sus comunidades, hoy en día es posible. También es posible sostener que la formación a distancia encaja entre las formas de comunicación interna.

Gracias a sus características tecnológicas, Internet permite activa planes específicos de formación a distancia, en vistas a cultivar especialmente dos aspectos: la dimensión comunitaria de los consejos evangélicos (pobreza, castidad y obediencia) y el vivir, el comunicar, el custodiar y profundizar el carisma. Por tanto, en Internet se puede iniciar una nueva política formativa que alcance a todos los miembros de la congregación, sin necesidad de abandonar la comunidad. Esto favorecería crecimiento cultural y un aumento del conocimiento y del desarrollo del carisma. Internet se debe plantear como medio auxiliar, a través del cual vivir un constante compromiso formativo .

APLICACIONES AD EXTRA

Son muchas las aplicaciones tanto para comunicar el Instituto en Red como para vivir el apostolado on line. Para actuar, hace falta saber. Saber: que Internet se presta a promover el carisma fundacional de una congregación; que se orienta a encontrar otros operarios para la mies; que representa un lugar en el cual y a través del cual volverse a Dios; que es un recurso para responder a solicitudes de espiritualidad; que es un potente medio de ayuda y de socorro; que funciona como agencia cultural y religiosa; que es otro camino para alcanzar y visitar lugares de culto. Pero sobre todo, hay que saber que se trata de un espacio universal en el que la Iglesia y la vida consagrada, entre las muchas culturas y propuestas en la Web, pueden comunicarse.

Última actualización el Sábado, 25 de Abril de 2009 17:04