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Don Guanella, ya anciano y consciente de su cercanía a la muerte, escribe en la revista “La Divina Providencia”, que él mismo había fundado: “Del mismo modo que en Roma todo es universal, así deseo que se constituya un centro de oración y un hogar de caridad espiritual para obtener la buena muerte de todas las almas, no sólo de Roma, sino del mundo entero.” Los inicios Este sueño de don Guanella en seguida se hizo realidad y se extendió por todo el mundo con mayor rapidez que el resto de sus obras. En marzo de 1916 “La Santa Cruzada” (revista de la Pía Unión en Italia) publicaba estas “noticias reconfortantes”: “A pesar de los graves impedimentos ocasionados por las guerras... la Santa Cruzada..., bendecida por Dios, por el Papa, por los Obispos, se extiende por doquier. En Canadá, gracias a la filial de Oterburne, se están celebrando miles de misas por los agonizantes. En China, ya se ha traducido al chino el tríptico informativo y se ha inscrito un centenar de personas. En Grecia, en Malta, en Brasil, en Suiza, Portugal, Oceanía, en Libia y Cirenaica, en la región del Trentino, en Inglaterra, en Venezuela, en algunos estados y ciudades de Estados Unidos, Colorado, California, Chicago, Nueva York, Boston.” En el número de agosto de 1918, dicha revista publica una carta de un misionero marista escrita desde las Islas Salomón (Oceanía). En la misma aparece una lista de nuevas naciones y ciudades adonde ha llegado la Santa Cruzada de la Pía Unión: “Birmania, Bengala (India) e incluso en Siberia (gracias al celo apostólico de unos hermanos maristas de Milán); también entre los habitantes de Uganda hay inscritos; en Armenia, Alejandría y El Cairo (Egipto), Sudán y Antioquia (Turquia); Austria, Alemania, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Polonia, Irlanda, Escocia; Cuba, Argentina, Bolivia, Chile, Perú, México y Brooklyn, San Francisco de California y Alaska (EEUU).” En marzo de 1917 encontramos lo siguiente: “La Santa Cruzada se inició y se extendió gracias a la colaboración de los obispos, pero también de otras congregaciones religiosas, como los agustinos en España o los PP. Escalabrinianos en Brasil. El resumen general es el siguiente: 160 filiales y más de un millón de inscritos”. En 1924 la misma revista publica un artículo titulado “La Santa Misa Perpetua” y representa de manera muy clara, con un gráfico en forma de reloj, la distribución de dicha misa en sufragio por los agonizantes a lo largo de las 24 horas del día, según el huso horario de las diversas naciones del mundo. En este gráfico se puede apreciar la presencia de la Pía Unión en más de 84 naciones. Estos pequeños recortes de revista nos sirven para asomarnos a los inicios, y ver cómo surgió y se desarrolló a nivel internacional la Pía Unión, con qué velocidad se extendió en los países más alejados y variados del pueblo de Dios. La Pía Unión para los Agonizantes fue la obra de don Guanella que se expandió con mayor rapidez: llegó antes que el resto de sus obras, y se asentó en lugares donde los religiosos y las hermanas guanelianas aún no estaban presentes. Don Guanella no fue el único y mucho menos el primero que promovió la cruzada por los moribundos. Podemos afirmar que la oración por los agonizantes, unida incluso a la devoción a san José, no es una exclusiva de don Guanella o de los guanelianos. Gracias a Dios no fue así. La atención a los enfermos y moribundos ha estado siempre presente en las actividades de la Iglesia. En los Estados Unidos, por ejemplo, sabemos que contemporáneamente a don Guanella surgió una iniciativa parecida. El 15 de diciembre de 1913 el Arzobispo de St. Louis, en el estado de Missouri, Mons. John Glennon, aprobaba la “Compañía de San José para la Salvación de los Agonizantes”, instituida por el Padre Ugolino Storff, franciscano. Con el tiempo se uniría a la Primaria de Roma. Filiales en el mundo Actualmente la Pía Unión intenta estar presente en las diversas naciones donde la Obra Don Guanella desarrolla su misión. Los guanelianos llegaron a España en 1965. Ese mismo año, en un encuentro providencial, el P. Carlos de Ambroggi (primer superior en España) conoció a un sacerdote, José Mª Lorente que había trabajado junto a don Damián Bilbao, sacerdote diocesano que en 1917 había obtenido la aprobación de una filial en Madrid, y le anima a reactivar la Pía Unión desaparecida en los trágicos sucesos del final de la Segunda República en el 39. Él mismo ofreció su disponibilidad para empezar de nuevo. La sede actual está en Madrid y cuenta con unos 12.000 inscritos. La actividad que se lleva a cabo es la difusión de la caridad y de la devoción a san José mediante la revista Servir y el boletín Kat Onar. Se está en contacto personal con 2.500 de los inscritos a través del correo y el teléfono. En Brasil, padre Lorenz es el que lleva adelante la Pía Unión, relacionándose con los inscritos mediante el correo y el envío de la revista “La Santa Cruzada”. La sede actual está en Porto Alegre. La revista se envía a 2.200 asociados, pero en todo Brasil son más de 400.000 los inscritos. La Pía Unión llegó a Brasil con el padre Isidoro, capuchino. Don Leonardo Mazzuchi, que entonces era Superior General, le autorizó a abrir la Pía Unión el 29 de enero de 1922. Fray Isidoro abrió la sede en Sao Paolo, en el convento de los capuchinos, a primeros de enero de 1926. En Buenos Aires, P. Agustín Urra es el responsable de la Pía Unión y párroco del santuario dedicado al Tránsito de San José. La parroquia y la revista “San José” son los vehículos para la difusión de la devoción a san José. También Chile cuenta con una parroquia dedicada al Tránsito de san José, y el Hno. Manuel Olivares es el responsable de la Pía Unión con sede en Renca. Paraguay, México y Colombia son otras naciones donde existen sedes de la Pía Unión llevadas adelante por religiosos guanelianos y siempre con el mismo estilo de relación con los asociados. En los Estados Unidos De todos los centros de la Pía Unión vamos a detenernos en el de EEUU, ya que es un modelo muy dinámico. Este año celebran los 20 años de la apertura de la filial USA de la Pía Unión del Tránsito de san José con sede en Grass Lake, en el estado de Michigan. En este momento, la Asociación cuenta con más de veinte mil inscritos, procedentes de todos los estados de la Unión. A la espera de que maduren los tiempos para la construcción de un Santuario, se ha habilitado una nave agrícola de madera que había sido usada como almacén de maquinaria de la empresa que anteriormente cultivaba los campos de la zona. Reestructurada y transformada en lugar de culto, poco a poco se ha convertido en centro de referencia para muchas personas necesitadas de consuelo espiritual y para cuantos son puestos a prueba por las dificultades que encuentran en sus vidas. Veamos algunas líneas pastorales que constituyen la base de la actividad de la Pía Unión de san José en EEUU. Desde el principio, en el estudio de los proyectos de desarrollo de esta área y de las líneas fundamentales del apostolado de la Pía Unión en EEUU, estuvo presente la idea de querer hacer de este centro y de esta devoción un mensaje de promoción de la vida. En la situación actual en que vivimos, tan común a muchas sociedades, surge espontánea una pregunta: ¿qué sentido y alcance tiene la misión de la Pía Unión de san José para los Agonizantes? ¿Es una invitación a la resignación o un estímulo sobrenatural llamado a provocar una reacción? Podemos comparar el ministerio de la Pía Unión de san José en EEUU con una inyección diaria de antibiótico en el cuerpo del enfermo. Esta terapia produce una reacción en cadena que se propaga de célula en célula, que purifica, que restaura, que consuela, que da confianza. Ayuda a volver a levantarse, a dar un sentido a la vida, al sufrimiento y a la muerte. Puede que no siempre cure las heridas físicas, pero sana las de la mente y las del espíritu. Ayuda a sentir necesidad de Dios, a estar unido a él, a aferrarse a su mano y gritarle: “Señor, ¡ayúdame! ¡Me estoy hundiendo!”, para sentirse después atraído y elevado hasta él. El ministerio de la Pía Unión de san José se convierte en una inyección de optimismo. El mundo que está a nuestro alrededor tiene necesidad de optimismo. ¿Qué hacemos en la Pía Unión de san José en EEUU? t Queremos levantar un centro de oración que pueda ser, andando el tiempo, conocido en el estado de Michigan y, más adelante, en todo EEUU. t Se ha dado impulso a la revista “Now and at the Hour” (Ahora y en la hora) como canal de formación e información de la Pía Unión y del carisma guaneliano. t Se está promoviendo, a través de los medios de comunicación, el conocimiento del apostolado guaneliano de oración y de trabajo que se lleva a cabo en nuestros centros asistenciales en EEUU y en el mundo entero en favor de las personas con discapacidad. t Se estimula a los enfermos y a los que yacen en cama a compartir su sufrimiento con el de Jesús en la cruz para la salvación de la humanidad. El famoso “Sufrimiento Vicario” no basta con haberlo estudiado; es necesario y vital para la vida de la Iglesia que sea asumido y propuesto. Ésta es también una de las líneas fundamentales de la espiritualidad guaneliana. t Semanalmente, el santuario ofrece: todos los miércoles, desde por la mañana hasta por la tarde, adoración, según las intenciones de la Iglesia y de la Pía Unión. Todos los viernes, se reza el Vía Crucis. Los sábados, se invita a los enfermos a participar de la devoción a la Virgen de Lourdes, con adoración, misa y aspersión con agua bendita. En los primeros sábados del mes, se añade la administración del sacramento de la Unción de Enfermos. t Durante el año se celebran algunos acontecimientos con oraciones especiales por los niños, los padres, las mujeres embarazadas, los inmigrantes. t Cada mes, se celebra un novenario de oraciones en el que participan los fieles que envían sus intenciones desde los diversos estados de la Nación. t El último domingo de cada mes se celebra en el Santuario el “Día de la Familia” con momentos de formación espiritual para las familias. t Diariamente, al finalizar la misa, se invoca a la Virgen y a san José por las intenciones de la Pía Unión y de todos los que piden un recuerdo particular. Las intenciones enviadas por correo, internet y teléfono, son depositadas en un cestillo junto al altar. t Se está promoviendo el Santuario como meta de peregrinación y lugar para retiros espirituales de un día para jóvenes y adultos. t Durante este año 2008 se contactará con todas las parroquias de Michigan, mediante el envío de los trípticos que ilustran la misión de la Pía Unión de san José y promueven entre los sacerdotes la Misa Perpetua. t A todos los miembros que viven lejos del Santuario les pedimos que ofrezcan sus oraciones y padecimientos por los fines de la Asociación. Les pedimos también que promuevan la devoción a san José e inviten a otros a inscribirse. t Se está pensando en poner en marcha algo parecido a la “Misa Perpetua” pero para los laicos, especialmente si están enfermos, como una forma de permanecer más íntimamente unidos a Jesús y a la misión de la Iglesia. No quiero terminar, sin invocar la gracia del Señor sobre todos los que se están dedicando a este santo ministerio de oración en favor de los que nacemos, sufrimos y morimos, reconociéndonos todos hijos de un Padre amoroso que nos quiere a todos junto a Él. San José es para todos nosotros el ejemplo de hombre justo que se somete a la voluntad de Dios con una oración humilde, silenciosa y confiada. La oración hace milagros: prepara para la vida, sana las heridas, fortalece el espíritu y nos abre las puertas del Paraíso.
José Angel Villegas y Paolo Oggioni
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