el alma y el cuerpo rotosEn Guatemala, entre 2001 y 2006, más de 3.000 mujeres fueron asesinadas y en el 2007 más de 400. Numerosas desaparecieron. Las hay de toda clase y condición, pero la gran mayoría son pobres, indígenas, campesinas. “Se vive en el terror”, cuentan dos mujeres huidas de Guatemala hace unos meses y que se encuentran refugiadas en Europa. Perdieron amigas y familiares y tuvieron que largarse para no ser ellas las siguientes víctimas. Y es que la represión de los ochenta no se fue del todo, denuncian ellas y denuncian también desde el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM, investigación de desaparecidos), Amnistía Internacional (AI) y otras organizaciones. A muchas mujeres en este país centroamericano se las asesina, se las “desaparece”, se las viola, se las tortura, se las hace de todo y todo malo, o incluso peor que malo. Y son en gran parte los mismos de siempre, los hombres armados (muchos son policías); y es el machismo tradicional y el poco respeto y la impunidad y las autoridades que, o son cómplices, o miran para otro lado o no se sabe a qué aspiran (quizá a entrar en competición con los mandatarios mexicanos de Ciudad Juárez)… “La situación es terrible”, relatan las mujeres refugiadas en Europa, indígenas, y que desean que se difunda lo que allá ocurre para que se haga algo más, mucho más, pues cada día caen más víctimas de esa violencia. Te pillan en cualquier lado y te atacan, dicen y “les da lo mismo todo”, igual que estés embarazada, “te pueden rajar igual”, y no hay defensa, hay “impunidad”. “Son los mismos que desde hace años. Sigue la violencia y sigue la represión”. Ellas son las principales víctimas.
Beatriz Tostado, Antena Misionera, enero, 2008
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